Una información adecuada y precisa del estado del cultivo, la humedad del suelo, el proceso de fotosíntesis o la cantidad y calidad del manto vegetal ayuda a tomar la decisión adecuada y mejorar la calidad y cantidad de la cosecha.

Aplicaciones destacadas:

– Monitorización de campos.
– Localización de nutrientes.
– Vigilancia de plagas.
– Peritación de daños.
– Control de riego y nivel de humedad.
– Análisis del vigor del manto vegetativo.